Como todo en la vida, lo más difÃcil de obtener es el equilibrio. Y si de sexualidad se trata cuando hablamos de equilibrio entramos en terrenos tan subjetivos que corremos el riesgo de generalizar.
Cómo saber si lo que me da placer es una conducta normal habitual en el promedio de las personas o pertenezco a una determinada categorÃa sexual? Por ejemplo, si un mordisco en medio de una relación sexual potencia el clÃmax, eso me convierte en un “masoquista”? Lee el resto de la entrada »