Las mujeres somos muy propensas a padecer infecciones vaginales causadas por hongos debido a la morfologÃa y caracterÃsticas de nuestra zona genital.
Las mujeres debemos tener especial cuidado con la higiene de nuestra vagina ya que se trata de una zona muy propensa a infecciones. Paradójicamente muchas veces llevamos a cabo prácticas que sin los cuidados apropiados generan alteraciones en la misma.
En cuanto a las desventajas la más importante es la falta de higiene que ello supone. Al estar recubierto cada vez que se realiza una micción, o se mantiene una relación sexual, quedan restos en la piel que recubre el glande.
La gonorrea, tanto en el hombre como en la mujer, puede ser tratada mediante una variedad de antibióticos pero existen casos de pacientes con cepas resistentes que complican la cura de la enfermedad.
Como les hemos comentado en anteriores notas, la gonorrea es una enfermedad de trasmisión sexual, si bien existen medicamentos capaces de curarla cuando no es tratada a tiempo puede generar consecuencias muy graves en quienes la padecen.
La drogadicción, además del sexo, es una de las vÃas de contagio más usuales de la enfermedad del Sida. Las personas al reutilizar jeringas, algodón, agua de enjuague, cucharas y recipientes para disolver o cocinar drogas se exponen a un potencial riesgo de contraer la enfermedad.
Además hay que tener en cuenta que el sólo hecho de ser drogadependiente acarrea un riesgo extra de enfermarse ya que estas sustancias influyen sobre el cerebro haciendo que el adicto no sea consciente de sus actos, cayendo probablemente en conductas peligrosas como realizar sexo sin protección o compartir agujas.
Actualmente no existe evidencia cientÃfica que corrobore la infección del HIV por medio de los besos, para que esto suceda la persona debe recibir una determinada cantidad del virus y si bien este está presente en la saliva, lo es en proporciones muy pequeñas.
Los besos llamados “sociales” esos que se dan con la boca cerrada en la mejilla de otra persona, no implican riesgo alguno de contagio del HVI, pero cuando de besos profundos se trata existe una lejana posibilidad de que haya contagio si la boca presenta heridas, encÃas sangrantes o llagas.
Por desgracia en la actualidad y a pesar de toda la información que circula masivamente para prevenir el contagio de las ETS, sorprende como muchas personas creen que teniendo sexo anal no hay posibilidades de contraer el virus del sida, esto es un terrible error o un mito que debe ser erradicado por completo.
En este tipo de contacto carnal sucede todo lo contrario, el virus pasa mucho más fácilmente de una persona a otra, a diferencia de lo que ocurre durante el sexo vaginal.
Como no existen manifestaciones clÃnicas determinantes de la infección sólo se puede obtener un diagnóstico certero de la enfermedad mediante variados análisis de laboratorio, de esta forma es posible detectar tanto al HIV como a sus componentes (proteÃnas y ácidos nucleicos).
Esta merma hormonal además genera otras variaciones en los genitales femeninos, desciende el flujo circulatorio y la nutrición tisular, las fibras elásticas y colágenas se ven notablemente disminuidas, se afinan las paredes vaginales a la vez que pierden elasticidad y rugosidad. Consecuentemente la flora vaginal se ve modificada y más propensa a las infecciones lo que además produce sequedad, prurito, sensación de quemazón y dispareunia.
Muchas mujeres creen que cuando cesa su ciclo ya no corren riesgo alguno de verse envueltas en un embarazo no deseado, pero esto no siempre es tan asÃ, la seguridad de que no son capaces de concebir solo la tendrán si realmente han entrado en la menopausia, osea, si llevan un año entero sin menstruar.
Existe un gran riesgo de embarazo en las etapas iniciales de este perÃodo conocido como perimenopausia, porque los ovarios no suspenden su función de manera repentina, sino que lo hacen gradualmente.