Cuando se apaga la luz y nos acostamos, esta vez a dormir, el sexo no se apaga, pues aún en nuestros sueños, la actividad sexual está presente.
Según una investigación canadiense, hombres y mujeres por igual sueñan con relaciones sexuales, seguido de proposiciones sexuales, como el coqueteo, asà como besos, fantasÃas y masturbación.