Aunque es un caso muy raro, sà es posible que el hombre se fracture el pene cuando se le aplica una fuerza superior a su resistencia durante la erección (por lo general ocurre durante el coito cuando la mujer se coloca sobre el hombre a horcajadas).
Esta fractura produce un desgarro en la túnica albugÃnea que es una capa fibrosa gruesa que envuelve los cuerpos cavernosos del pene. El 75% de casos de pene fracturado ocurre solo en uno de los cuerpos cavernosos, el 25% afecta a ambos, y el 10% es afectado hasta la uretra.
“…Tengo un problema muy serio de autoestima respecto al tamaño de mi pene (erecto es de 15 cm) ya que no tengo experiencia, (esta baja autoestima hace que incluso evite encuentros) y estoy llegando a la obsesión de pensar que no puedo darle placer a una mujer. Estoy pasando un mal momento, me afecta en todo (conducta, estudios, relaciones sociales, etc.), porque en una relación esporádica que tuve una chica se burló de mi tamaño y de mi inexperiencia, y creo que me ha traumatizado…”
Este problema es mucho más frecuente de lo que crees o de lo que piensa el común de la gente; se trata de un caso tÃpico de fobia a la intimidad. Pero no eches culpas fuera (los niños, y otras cuestiones que planteas), pues las causas de esta repentina falta de placer orgásmico, se hallan dentro de tu psiquis y serÃa saludable que pudieras tratarlas.
Por lo general casos asÃ, se vinculan a la propia educación. Es probable que hayas crecido en el seno de una familia muy conservadora, en la que la sexualidad no era tema aceptado de conversación. Hay familias asÃ, y muchas. Todos esos modelos y mandatos, con la llegada de los niños, despertaron en ti aquellos recuerdos “represivos” sobre la intimidad que se grabaron en tu infancia.
Tal vez tus padres nunca hablaron de su propia intimidad, o alguna experiencia “traumática” en tu infancia marcó este comportamiento que tú ahora manifiestas. ¿Recuerdas haber sorprendido a tus padres teniendo relaciones sexuales? Ese podrÃa ser otro desencadenante.
En fin las posibilidades son variadas. Lo más recomendable es que sin perder un minuto, pidas un cita con un psicológo y le plantees tu caso. Seguramente iniciará un tratamiento que en sucesivas sesiones irá dilucidando el asunto y levantando esas barreras que hoy te impiden disfrutar de tu sexualidad. No pierdas más tiempo. Gracias por tus conceptos sobre nuestra publicación.